El eterno proceso de selección

El eterno proceso de selección

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Llevo meses oliendo ese aroma a podrido que emana de la industria de los recursos humanos mientras le doy vueltas a la ética con la que operan. Lo triste es que ellos, sin visión de su propio negocio, no hacen mas que responder a las necesidades que les reclaman los empresarios cuando hay una vacante de empleo.

Dicho esto, hoy me encontré con un artículo, llamémoslo didáctico, de un tal Pere Orienta que me ayudó a definir, no solo el enfoque tan limitado que las agencias tienen de si mismas, sino también el de los redactores y blogers, que van por ahí fardando de ser líderes de opinión, cuando lo único que hacen es comportarse como perros carroñeros de una industria en decadencia y que pide una urgente transformación. En su intento por sacar algo de dudosa calidad para sus blogs y columnas, los redactores recurren a la manipulación inspirándose en los peligros que acechan cuando aplicas a una oferta de empleo en empresas que, ellos mismos como expertos, definen como tóxicas. Se inspiran en la decadente forma en que los empresarios ven y tratan a sus empleados. Tan poca cosa eres para ellos (para los empresarios) que el editor bien podría titular su entrada como:

“7 consejos clave para evitar que te echen del trabajo antes de empezar”.

#1 – Cuídate de la hipotética entrevista

Si así lo califica un editor, significa que los resultados que un reclutador espera sacar de ella son tan surrealista, que se dan el lujo de definirla como hipotética. Vamos, que ya puedes no ir preparado a la entrevista, hipotéticamente ellos te van a hacer una serie de preguntas y evaluaciones que, «hipotéticamente», les debería decir a ellos que mereces la pena, que das el ancho para el rol que les pide la empresa. Según la wikipedia:

Una hipótesis es una «suposición de que algo es o no es posible».

Es decir que la agencia, valgas o no la pena, ¿va a cobrar si o si su comisión por algo que «se supone» que funciona? ¡Miedo me da! Pero así de cruda es la realidad y al final la empresa termina pagando. Porque ninguno de ellos sabe lo que quiere ni lo que busca. Ni tu como desempleado sales bien parado. ¡Tampoco sabes tus porqués! Ellos lo saben y de eso se aprovechan.
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#2 – Aléjate de los ambientes tóxicos

Lo que da risa (y miedo a la vez) es que nada mas empezar el artículo el redactor te invita a que, si puedes, huyas de los ambientes tóxicos. ¡Existen, son reales! Y yo me pregunto: Si existen y son tan reales, ¿por qué carajos el agente de recursos humanos te manda a esas empresas? Es como aquel que contrata ingenieros para trabajar en una planta nuclear y omite decir que podrías morir por exposición a la radiación. La respuesta la tengo clara: No te dicen nada, porque al igual que un agente inmobiliario, no pueden perderse su comisión. ¡Tu carrera profesional les da igual! Si has de enterarte de esto, que sea en las noticias o a través de un blog especializado. ¡Qué vergüenza!
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#3 – Recuerda, estás abandonado «a la buena de Dios»

Es decir, que si creías que el proceso de selección ya había terminado, prepárate, no ha hecho mas que comenzar y aún falta lo peor. Según Pere, puede que te estés enfrentando «a la época más estresante de tu vida». ¿Cuáles son los principales motivos? Que tu y la empresa fijen unas expectativas irreales, falta de formación para incorporarte a tu rol y una mala planificación de la selección. ¿Una mala planificación? Pero por favor, si para eso le pagamos a las agencias, para que definan una estrategia. ¿Te das cuenta ahora a lo que me refiero? ¿Te empieza a llegar el hedor a podrido?
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#4 – Cuidado con la ambigüedad de rol

Según Pere «es un problema bastante común el no tener claro dónde empieza y dónde acaba tu tarea». ¿Qué papel juegas? Como las empresas se olvidan de definirlo, Pere recomienda que tu estrategia sea ir en perfil bajo. Osea, que mejor empieces a hacer las tareas fáciles, no vaya a ser que la líes y te echen a los dos días.
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#5 – Ellos no saben nada sobre la evaluación de tu progreso

En un momento dado de la lectura me sentí más en un blog de cine que en uno de orientación profesional y recursos humanos. No dejaba de sorprenderme al leer que esto de la evaluación es ciencia ficción en estado puro para muchas empresas. Si en los puntos anteriores ya había problemas – advierte Pere – esta etapa sigue siendo un concepto futurista para muchas organizaciones. ¡Que se agarre Marty McFly!
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#6 – Estarás en un eterno proceso de selección

Y de adaptación. Con los contratos temporales, ideales para muchas empresas y una mina de oro para las ETT permanecemos, paradójicamente, en un eterno proceso de selección. El empleado está en un permanente periodo de adaptación (y de estrés). Tienes que hacer el trabajo muy bien para que te vuelvan a llamar, y me parece genial. Pero no acaba ahí la cosa, porque aparte de tu adaptación al propio trabajo, que bien puede cambiar en tres meses, tienes que adaptarte constantemente a la cultura empresarial. Y recuerda que para muchos, los nuevos son una molestia, incluso una amenaza. Un verdadero «pain in the ass» dirían los ingleses.
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#7 – Cuidado con las jerarquías

Llegados a este punto Pere comienza a caerme muy bien y puede que un día nos tomemos cañas en algún bar de Madrid. Porque advierte: -De los dos círculos jerárquicos (el formal e informal) ten mucho cuidado con el informal, puede que de pronto el becario en turno sea el sobrino del jefe… así que mucha prudencia así seas el rey del mambo… Tu, mejor «ver, oír y callar».
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Me despido como se despide Pere en su blog.

«Si os ha gustado compartirlo con vuestros amigos, y si no, compartidlo con vuestros enemigos».

Tengo una cosa más que decirte. Como dice mi amigo Borja Vilaseca, no te creas nada de lo que te acabo de decir. Pero si te quiero dar un solo consejo:
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#8 – Aléjate del verdadero enemigo

El verdadero enemigo está representado por las empresas tóxicas que no saben por qué hacen lo que hacen, que no saben por qué contratan a quien contratan. Aléjate de la podredumbre que emana de las agencias de recursos humanos tóxicas que surgieron en la época de oro previa a la actual crisis económica en España. Tampoco saben por qué hacen lo que hacen ni saben cómo transformar sus modelos de negocio. Ahora mismo, gente como tu, que tampoco sabe por qué hace lo que hace ni por qué quiere trabajar donde le llaman, es carne de cañón fresca para ellos. Resístete a la tentación de caer en sus garras. Pero sinceramente:

Si no trabajas en descubrir eso que tanto te apasiona, vas a ir dando tumbos, y con ello, le vas a seguir dando de comer a esos perros carroñeros.

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